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Proyecto vino


Desde 1985 la fascinación por el cultivo de la uva y la elaboración de sus caldos nos crea una creciente necesidad de ir conociendo y profundizando en este apasionante mundo.
A raíz de estos conocimientos empezamos a realizar practicas en nuestro entorno y a obtener y estudiar los primeros resultados. El avance de la viticultura en Ronda en aquellos años permite ir conociendo los primeros frutos Tintos de calidad que de manos del enólogo Friederich Shatz , amigo personal, van ocupando importantes posiciones y referencia entre la mas afamada critica del vino.
En Ronda se daban esas condiciones ideales que presuponíamos para elaborar vinos de altísimo nivel, la realidad en este caso avalaba a la historia, el antiguo nombre de ronda ACINIPO, “tierra de vinos”.



El proceso de ampliación de conocimientos continúa en tierras de Jerez, Huelva y Málaga. Allí tuvimos la oportunidad de adentrarnos en la producción artesanal y tradicional de nuestros vinos más tradicionales.
Conocer los procesos de vinificación y crianza de estos especiales vinos. Igualmente conocer los potenciales de las especies vinícolas mas usuales en estos pagos, pedro ximenez, airen, listan, palomino, zalema etc... Conocer los modos y tiempos de las tareas de la viña en Andalucía adaptadas a nuestra especial climatología seguido por un manejo directo de las enfermedades y plagas del viñedo propias en nuestra región.




De todo este periodo de aprendizaje y estudio con uvas tradicionales a la implantación de las nuevas especies de uvas tintas solo quedaba un paso, seleccionar las especies mas adecuadas en función del vino de calidad que pretendíamos elaborar. La historia no podía prestarnos gran apoyo, los tintos andaluces no cuentan con un largo recorrido.

La solución vine por un recorrido por las diferentes zonas vinícolas la comparación de sus condiciones climáticas, las variedades con mejor adaptación y las que ofrecían un mejor perfil organoléptico. Desde León a Somontano, desde Rioja a Rivera, desde el priorato a rivera del Guadiana, un periodo de reflexión antes de comenzar el trabajo definitivo.

Llega el momento de empezar de colocar la primera piedra, se trata de seleccionar la parcela para la plantación de las viñas después de analizar suelos y compara posibles enclaves con diferentes alturas y exposiciones solares nos decidimos por la denominada “olla del tajo” un lugar de una belleza singular y con unas condiciones de terreno y abrigo extraordinarias, elegimos una parcela en pendiente, con abundante caliza, analizamos sus condiciones de textura, estructura y profundidad. Luego el correspondiente análisis químico y por ultimo el biológico.

Al inscribir la finca descubrimos que corresponde a un antiquísimo lugar de viñas conocido en la antigüedad por la calidad de sus vinos y denominado entonces como “Pago de Matatoros”.Nombre que nos fascino y registramos inmediatamente para alguno de nuestros vinos.

Queríamos hacer una bodega urbana, al estilo de los usos y costumbres más ancestrales y buscamos emplazamiento dentro de la ciudad de Ronda, tarea difícil que al final dio como única opción una antiquísima bodega, enclavada en pleno casco histórico.

Una singular casa palacio que parecía podría albergar nuestro sueño, las dificultades técnicas en materia sanitaria y las estrictas normas de conservación del patrimonio cultural del enclave hicieron inviable tal empeño. Aun así le dimos un giro al proyecto y convertimos en museo dichas instalaciones albergando también las oficinas de la empresa y utilizando tan maravilloso enclave como centro receptivo de la empresa a nivel institucional y de actividades relacionadas con el enoturismo.

No obstante encajaba perfectamente en la filosofía de empresa social que pretendíamos llevar a efecto, revertir en la sociedad lo que de ella recibimos, así una parte importante de los beneficios de la empresa servirán para mantener un centro de estudios sobre el vino y mantener a las nuevas generaciones y visitantes, informados de cómo era en nuestra comarca una bodega su funcionamiento sus tareas diarias sus útiles de elaboración y un sin fin de artilugios que se estaban perdiendo para siempre.

En 2006 aparecieron nuestros primeros vinos y desde entonces continuamos dando forma a un proyecto cuyo horizonte situamos en el 2020 y en el que cada dia vamos sumando nuestro trabajo para algún día conseguir hacer uno de los grandes vinos del mundo.

Somos conscientes de lo mucho que nos queda pero nos da animo ver lo que ya hemos conseguido.